CARTA X

Publicado por eugenesia
«Tengo nuevo destinatario, esta vez sí que me va a estallar la cabeza. Ya son tres. Es todo muy raro y tengo miedo que el proyecto se vaya por las ramas, ¿te imaginás si me escibe la Presidente? No, yo tampoco creo. En fin, confieso que busqué silvar, con v y me acordé de Primero sueño de Sor Juana, ¿lo leíste? Son como mil versos, a mí me gustó. Yo creo que alguien te va a leer como yo y se va a animar a escribirte, aunque poca gente escriba, eso me da tanta bronca. Si alguna vez te invito un helado haceme acordar que no te pida un cucurucho. Yo soy de aries, no sé si seremos compatibles, nunca le di tanta bolilla a eso, a mí también me gusta el latín aunque no sé casi nada de griego. Alguien me manda mensajes que me hacen sonrojar y quiero que nos veamos y darle muchos besos (que quede acá, ese alguien me pone muy nerviosa). Tampoco me puedo lavar las manos en un lavamanos sucio, también odio la cosificación y también lloré cuando perdió Boca, ayer empató y me sentí como el orto. Te cuento, festejamos el cumpleaños de madre en lo de mi hermana menor, comí como bestia y no cené, para que te des una idea, no me entraba ni un té en la panza. Pese a que no me gusta, comí un bizcochuelo que hizo mi prima con cáscara de naranja (sí, odio la frase 'cascarita de naranja', me da a vieja chota), hubo ensalada, pollo, carne, papas fritas, me acuerdo y me siento llena otra vez, me gusta cocinar, si querés algún día podemos juntarnos a comer algo. ¿Te gustaría ser mamá? Yo no sé, tampoco sé si puedo, pero me da cierta cosa traer un niño al mundo si no tengo algo estable que ofrecerle. Odio a la gente que dice 'primer' vez, es primera, tiene que coincidir en género y número, esas cosas me hacen doler la cabeza, como los ruidos o cuando dicen 'hubieron'. Generalmente me pongo las cosas al revés, si no tienen etiqueta y si tienen etiqueta también, a veces me las pongo al revés al revés, o sea, la costura para afuera, me siento tan sucia cuando hago eso, odio que me digan secretos al oído, me da escalofríos y asco. No me gustan las calles doble mano, no entiendo el polo, no es que no lo entienda, me aburre, como el tenis. A veces quiero que todos los días sean domingo o miércoles para ir al cine y pagar menos. No creo en los vendedores ambulantes a menos que sean de café. No me gustan las flores que venden en los cementerios, esas de color rosado o rojo, son feas, creo que se llaman claveles, no sé los nombres de las flores ni las razas de los perros ni de los gatos. Odio relacionar el olor a flores a los muertos, ningún muerto me trajo suerte, creo en San Jorge y tengo una estampita suya que tiene una espada pequeña y un anillo pequeño. Hace mucho que no juego a las cartas ni a los dados, odio el 'dígalo con mímica', nunca me gustó pasar al frente para dar una lección, me acuerdo de un día que tuve que pasar a recitar el Preámbulo y no me lo acordaba, me saqué siete porque una amiga me lo sopló (ahora sí me lo acuerdo). Me gusta dibujar pero muchas veces no entiendo qué dibujo y lo dejo por ahí. No me gusta cuando se corta la luz o la gente se pelea. Me gusta el olor a hojas quemadas, me hace acordar a cuando íbamos a Ezeiza a pasear y padre me compraba higos turcos en la ruta, me gustaban porque eran tres higos, la cantidad justa, nunca me gustó la manzana acaramelada con pochoclos, es algo que no combina. ¿Alguna vez pensaste mucho en alguien y apareció? Eso a mí me da miedo. Extraño hablar por teléfono con alguien (si llega a sonar el teléfono ahora me infarto). Creo que esta carta no tiene nada que ver con nada, pero bueno, supongo que va a quedar así. Estamos en contacto. Espero que estés bien. Chau.»